Qué visitar

Qué visitar

Parroquia de Nuestra Señora de Gracia

Extinguidos los antiguos conventos de Carmelitas Descalzas y de monjas Cistercienses, el único monumento religioso de la villa es la Parroquia de Nuestra Señora de Gracia.

Su construcción se realizó en torno a 1620. De estas obras realizadas en la época salió un magnífico templo que puede figurar entre los más importantes de su época en la provincia de Córdoba, para el cual ya no se siguió el anticuado plan de tres naves previsto con anterioridad, prefiriéndose de acuerdo con el espíritu de Contrarreforma, una fábrica de nave única con crucero y cabecera recta.

Hoy en día aparece muy alterada por los arreglos llevados a cabo, pero aún así el viajero que la visita sigue percibiendo numerosos restos de esa época gloriosa del pueblo.

Además existen verdaderas obras de arque que merece la pena reseñar:

  • El retablo mayor, del siglo XVII, constituye un claro precedente del eregido más tarde en la catedral de Córdoba.
  • Nuestra Señora de la Caridad, del siglo XV. En ella, la Virgen, muy pequeña, y el Niño llevan en su mano izquierda una fruta que exhiben con idéntico ademán, el Niño tiene un pájaro en la otra mano.
  • El Cristo de la Salud, de pequeño tamaño e inscrito en un resplandor rococó
  • El Crucificado que corona el retablo, de finales de la segunda década del seiscientos, obra de Vázquez Ureta, traída de América.
  • Lienzo de San Andrés, que figura en el retablo mayor de la parroquia. Además de otros dos interesantes óleos sobre lienzo que son las representaciones de San Luis de Anjou y San Fernando.
  • Cruz de bronce del siglo SVII
  • Tres pequeñas crismeras de la segunda mitad del siglo XVIII
  • La Inmaculada, de hacia 1640, que está en el altar de la capilla del sagrario

No deje pues el viajero de visitar la Iglesia de Guadalcázar.

La Torre Mocha

Vista desde la campiña le da la personalidad a la silueta del pueblo, así lo ven los ciudadanos de Guadalcázar, que se enorgullecen de esta torre de estilo herreriano. Formó parte del esplendor de la villa, así como del suntuoso palacio señorial. A la derecha de la parroquia y formando conjunto con ella se edificó el palacio de los Marqueses de Guadalcázar, cuya obra es contemporánea a la de aquella, pues se realizó una vez que Don Diego Fernández de Córdoba alcanzó de Felipe III el marquesado en el año 1609.

Este edificio ha tenido peor suerte que la iglesia, conservándose muy disminuido, aunque eso da lugar a la leyenda y el misterio del lugar.

Debió formar un bloque alargado con una torre en cada uno de sus extremos, quedando una de ellas solamente el basamento, mientras que otra aun se alza completa, pero sin cubierta, recibiendo por ello el simpático nombre de Torre Mocha.

Desde su última planta podemos disfrutar de unas magníficas vistas panorámicas del pueblo y la campiña, que sorprenderán al visitante. Este edificio alberga también el museo de las Ciencias de Guadalcázar.

Museo de las Ciencias de Guadalcázar

El museo se distribuye en cuatro plantas, cada una dedicada a disciplinas como Paleontología, Mineralogía, Gemología y Entomología, podríamos indicar que las finalidades se agruparían en cuatro objetivos:

  • Objetivo científico: Debido a que los ejemplares proceden de una región concreta, están clasificados con localización de origen, hay una buena variedad de piezas de cada yacimiento y nos encontraremos con algún ejemplar muy raro
  • Objetivo educativo-instructivo: el Museo puede ser perfectamente un día de clase para alumnos de los últimos cursos de primaria y para todos los alumnos de secundaria, sin olvidarnos de un amplio sector del alumnado de la Universidad de las Ciencias.
  • Objetivo de concienciación medioambiental: Se tratará de explicar que todos los ejemplares que nos encontraremos en el Museo, han sido regalados por la naturaleza y que el coleccionismo no está reñido con la conservación, siempre que se cumpla la normativa vigente, la cual tienen como fin, el cuidar y preservar el Patrimonio Natural.
  • Objetivo lúdico y recreativo: La simple realidad de recrear la vista ante cristales bellos y curiosos procedentes del corazón de la tierra. Dar un paseo a lo largo de casi 600 millones de años de la vida natural de nuestra Comunidad Andaluza y sus alrededores.

Parque Municipal “El Hecho”

Este es un parque que se encuentra a unos 4 kilómetros del pueblo. En dicho parque se celebra la tradicional Romería en Honor a San Isidro Labrador.

El parque municipal “El Hecho”; encinar, con numerosas sombras, muy bien acondicionado, con mesas, barbacoas, aseos y fuentes es un paraje ideal para comer, e incluso, para acampar de una forma grata y tranquila.

Vía verde de la Campiña

Nada mas en alza que el turismo ecológico, nada más gratificante que juntar historia con naturaleza, en un paseo sano por una extinguida vía de Ferrocarril.

Esto es la Vía Verde de la Campiña, una ruta desde el Guadalquivir hasta Écija, pasando, cómo no, por el parque municipal “La Balastrera” y por el parque municipal “El Hecho”.

Tiene como punto de partida la estación de Valchillon, pasando el Cerro de La Cabaña, un puente que salva el cauce del arroyo de la Torvizca, que anuncia la llegada a Guadalcázar, pueblo al que se puede acceder desde el propio puente siguiendo unos caminos rurales, llenos de incentivos ecológicos.